La atrofia cortical posterior fue descrita por Frank Benson en 1988 reporto cinco casos clínicos que iniciaron el cuadro degenerativo con agnosia visual, apraxia y alexia, desarrollando al final de manera parcial o completa un síndrome de Balint o un síndrome de Gerstmann, producto de atrofia cerebral en regiones posteriores y finalmente un deterioro cognitivo global con impacto en las actividades básicas de autocuidado.